Communiqué de presse


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Le marché intérieur détrône la protection de la santé

Santé publique : Bisphénol A


La Commission santé publique et environnement a rejeté l’objection à la nouvelle règlementation de la Commission sur les seuils de Bisphénol A utilisés dans les vernis et pellicules des contenants d’aliments.

Cette proposition se fonde sur un avis de l'EFSA de 2015. L'EFSA a prévu de réévaluer cette année les effets potentiels du BPA sur les systèmes reproductif, mammaire et nerveux sur la base d'études menées depuis 2016.

La proposition de la Commission fait notamment abstraction de la classification récente du BPA comme perturbateur endocrinien par l’agence européenne des produits chimiques (ECHA) ainsi que de "l'effet cocktail".

Les mesures proposées par la Commission sont insuffisantes pour protéger la santé notamment celle des femmes enceintes et des fœtus.

Déclaration de Michèle RIVASI, membre Verts-ALE de la Commission santé et environnement :

« Sans succès, nous avons objecté* contre la proposition de la Commission sur les nouveaux seuils de Bisphénol pouvant migrer de certains matériaux vers les aliments avec lesquels ils sont en contact.

Certains pays, dont la France, ont décidé, sur base des connaissances scientifiques, d’interdire le BPA dans tous les matériaux en contact avec les aliments afin de garantir un niveau élevé de protection de la santé des Européens et de l’environnement.

Ce principe fondamental de la législation européenne a donc été relégué au second plan par la majorité des députés de la Commission ENVI appuyant la Commission européenne dans son ambition d’harmoniser le marché intérieur.

Classé perturbateur endocrinien par l’ECHA l’année dernière, le Bisphénol A comporte des effets neurotoxiques sur le développement, y compris à faibles doses, et pouvant être amplifiés par l’effet cocktail. Cette substance devrait donc être totalement interdite dans l’UE.

La nouvelle règlementation qui ne protège pas suffisamment les Européens est d’autant plus inadmissible qu'elle crée une incertitude juridique pour les pays n'ayant pas attendu la Commission pour bannir le BPA. Nous les encourageons à construire une majorité favorable à une interdiction européenne."

La salud pública debe ser una prioridad en el mercado interno

Bisfenol A


La Comisión de Salud Pública y Medio Ambiente del Parlamento Europeo no ha querido oponerse a los nuevos umbrales de Bisfenol A (BPA) propuestos por la Comisión Europeo para los barnices y envases de alimentos.

La objeción a los umbrales propuestos por la Comisión Europea se basaba en una opinión de 2015 de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria. La AESA planea reevaluar este año los posibles efectos del Bisfenol A en los sistemas reproductivo, mamario y nervioso en base a nuevos estudios realizados desde 2016.

En particular, la propuesta de la Comisión ignora la reciente clasificación del BPA como disruptor endocrino por parte de la Agencia Europea de los Productos Químicos (ECHA), así como el "efecto cóctel". Así, las medidas propuestas por la Comisión son insuficientes para proteger la salud de las mujeres embarazadas y los fetos en particular.

Declaración de Florent Marcellesi, eurodiputado del grupo Verdes/ALE (EQUO):

"Nos hemos opuesto sin éxito a los nuevos umbrales de bisfenol propuestos por la Comisión Europea, al ser una sustancia que puede migrar de ciertos materiales a los alimentos con los que están en contacto. Incluido como disruptor endocrino por la ECHA el año pasado, el Bisfenol A tiene efectos neurotóxicos en el desarrollo, incluso en dosis bajas, y puede ser amplificado por el llamado "efecto cóctel". Por lo tanto, esta sustancia debe estar totalmente prohibida en la UE.

Algunos países, incluida Francia, han decidido, en base a conocimientos científicos, prohibir el BPA en todos los materiales en contacto con los alimentos con el fin de garantizar un alto nivel de protección de la salud de los europeos y el medio ambiente. Este principio fundamental de la legislación de la UE ha quedado relegado a un segundo plano por la mayoría de los eurodiputados de la Comisión ENVI, quienes apoyan la ambición de la Comisión Europea de armonizar el mercado interior. Así pues, la nueva regulación, que no protege suficientemente a los europeos, es aún más inaceptable teniendo en cuenta que crea incertidumbre legislativa en los países que no han esperado a que la Comisión prohibiera el BPA. Alentamos a estos países a construir una mayoría a favor de una prohibición europea".