Press release


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Commission's Winter Package

A lost decade for the energy transition


The European Commission has today presented its Winter Package, containing a series of legislative proposals on the future energy policy of the European Union. The proposals fall far short of what will be needed to match the ambitions agreed under the Paris Agreement.

Commenting on the proposals, Green energy spokesperson Claude Turmes said:

"The Commission's proposals reveal a troubling lack of vision resulting in holistic emptiness. President Juncker promised to make Europe number one in renewables and insisted that the energy transition is a priority for the Commission. But the details of today's announcement fall far short of matching that rhetoric and maintain privileges for existing coal and nuclear. Under these plans, Europe faces a lost decade for energy transition: the target of a 27% share for renewables would be equivalent to halving the rate of new capacity installed annually over the next decade compared to between 2010 and 2020. To put the brakes on renewable energy ambition while continuing to subsidise fossil fuels via capacity mechanisms is at odds with what the Commission has promised, and with what is urgently needed. The only good news is that the mobilisation of progressive forces led to the introduction of emission performance standards which should at least prevent the building of new coal capacity in Europe. 

"While there is some progress on energy efficiency, again, the ambition is lacking. With a timid 30% energy savings proposed for 2030, the target falls short of the 40% demanded by the Parliament, which is needed to fight climate change, create jobs and growth, reduce energy poverty and reduce energy dependency."

Green environment spokesperson Bas Eickhout added:

"The Commission continues to turn a blind eye to the environmental risks of bioenergy, failing to establish meaningful safeguards. Their proposals still leave space for biofuels that displace agricultural production and fail to move to a dynamic, performance based approach to advanced fuels. The new sustainability safeguards for biomass fail to address the climate risks of using sources other than waste and residues, or resource efficiency.

"The European Union has a responsibility to align its policies to what it committed to in Paris last year. Instead, it has presented one big compromise, that will go some way to appeasing the Member States and energy companies that wish to continue with fossil fuels, but do painfully little to meet our international responsibilities or seize the opportunities offered by energy transition."

Energía

El paquete de invierno de la Comisión Europea es un paso atrás en la lucha por el clima


Hoy miércoles 30 de noviembre, la Comisión Europea ha hecho público el llamado "paquete de invierno", un conjunto de medidas legislativas sobre el futuro de la política energética de la Unión Europea. Sin embargo, el paquete de medidas propuesto por la Comisión hoy carece de ambición y no permite alcanzar los objetivos marcados por el Acuerdo Climático de París. 

Sobre este asunto el eurodiputado de EQUO (Los Verdes-ALE), Florent MARCELLESI, ha declarado: 

"Las medidas legislativas que propone la Comisión Europea son completamente inadecuadas para limitar el aumento de la temperatura mundial a 1,5 °C, acuerdo global que alcanzamos en París. El paquete de invierno carece de visión y no responde en absoluto al compromiso de la UE para reducir sus emisiones, realizar la transición hacia un sistema al 100% renovable, limpio y más democrático, en definitiva para luchar de forma efectiva contra el cambio climático. En lugar de alinear sus políticas con lo que se comprometió en París el año pasado, la Comisión ha presentado un plan para apaciguar a los Estados miembros y el lobby energético que desean continuar con los combustibles fósiles. ¿Seguirá la Comisión al servicio de las grandes multinacionales de la energía sucia o dará más pasos para que la energía limpia esté en manos de la ciudadanía?

Este paquete no va a permitir en absoluto cumplir con la promesa del presidente Juncker de hacer de Europa el número uno en energías renovables. El objetivo de una cuota del 27% para las energías renovables equivaldría a reducir a la mitad la tasa de nueva capacidad instalada anualmente durante la próxima década. Mientras tanto, los pagos por capacidad que la Comisión podría permitir, solo dan más aire a las grandes eléctricas y a sus centrales contaminantes de carbón y gas. Además, la falta de valentía de la Comisión sobre la energía nuclear es altamente decepcionante después del accidente de Fukushima y sus promesas anteriores. Bajo los planes de la Comisión, Europa se enfrenta a una década perdida para la transición energética limpia.

La Comisión sigue ignorando además los riesgos medioambientales de los agrocombustibles. La propuesta de establecer un límite del 3,8% para el año 2030 supone una mejora respecto al límite del 7% marcado para 2020, pero sigue siendo insuficiente: no queremos combustibles que compitan con los alimentos o provocan una brutal deforestación como es el caso del aceite de palma.

Por último, a pesar de algunos pasos positivos en este asunto, el objetivo sobre eficiencia energética no debe ser inferior al 40% si queremos que ello vaya acompañado de beneficios a corto plazo como la creación de empleo, mejoras en la salud o el alivio de la pobreza."